EL PRÍNCIPE DEL POP

Desde que murió Michael Jackson todavía estoy esperando que alguien mencione a princePrince. Se nos ha explicado un millón de veces las inigualables aportaciones de Jackson para la música pop, y no seré yo quien las discuta. Pero también hay muchas cosas que Michael Jackson no era y muchas de ellas pertenecen a Prince. Nadie parece recordar que, mientras Jackson pulverizaba récords con “Thriller”, Prince él empezaba a despuntar con “1999” y, antes de que nadie se diera cuenta, había sacado “Purple Rain”, una obra maestra (la película mejor la dejamos para cuando hablemos de infracine) que casaba a Little Richard, Rick James, James Brown, Led Zeppelin y Giorgio Moroder en sólo nueve canciones. Al igual que “Thriller”, este disco convirtió en masiva una música habitualmente minoritaria, y además, la renovó. Dicen que Jackson metió el sexo a las salas de estar de Norteamérica cuando bailaba y se llevaba la mano al paquete. Prince era puro sexo bailando y sin bailar. Cuando todavía era un artista de culto actuaba vestido con tanga y leotardos. Sus letras ePran una oda al sexo y un jeroglífico sobre la bisexualidad. Provocación y transgresión: las fotos que adornaban la funda interior de “1999”, el póster que venía con “Controversy” e incluso el de “Purple Rain”, en el que Wendy y Lisa aparecen cogidas de la mano.

Prince nunca batió comercialmente a Jackson pero como artista total le sacaba muchísima ventaja. Prince era una máquina de componer y hacer música, grababa álbumes con la misma facilidad con la que otros hacen solitarios. Mientras Jackson volvía loco a Quincy Jones intentando decidir qué hacer después de “Thriller”, Prince ayudó a definir (con siete álbumes que en su mayoría son clásicos) la música de la década de los 80 del mismo modo en que Bowie lo hizo con la de los 70, con singles para todos los públicos acompañados de discos revolucionarios. Dicen que Jackson llegó a sentirse intimidado por la hiperactividad de Prince, quizá porque era todo aquello que él no podía ser.. En 1986 se organizó un encuentro para que se conocieran, de cara a una posible colaboración, pero la cita duró más bien poco, seguramente no cabían todos en el restaurante, es decir, Prince, Michael y sus respectivos egos. Últimamente, Madonna llora cada vez que nombra a Jackson y una serie de nuevos artistas –Sliimy, Archeo Price- invocan a Prince con sus canciones y su estilo. Felix Da Housecat abre su nuevo álbum con un tema llamado “Todos queremos ser Prince”. Incluso con su lado circense y sus discos infumables, Prince es un caso único, una estrella con mayúsculas y un creador excepcional. Adoro “Thriller” y “Off The Wall”, pero creo que Prince es un artista superior que reinó por méritos propios, sin necesidad de autoproclamarse con ningún título porque no le hacía ninguna falta: Era Prince.