Sobredosis de fragancias

Desde el 1 de diciembre se produce el bombardeo. Fragancias para todos los gustos nos invaden a través de la publicidad en televisión y en las revistas. Pero… ¿qué serían las Navidades sin estos anuncios? Pues serían más llevaderas, porque para dos o tres spots que realmente son estupendos (léase, por ejemplo, el protagonizado por Kate Moss para la fragancia Parisienne de YSL o el de Kate Winslet para Trésor de Lancôme), el resto… mejor no comment. Sin embargo, si de lo que se trata es convertir el mal gusto en pésimo, el premio gordo se lo llevan las últimas fragancias creadas al servicio promocional de cantantes como Jennifer Lopez, Kylie Minogue, Britney Spears o Mariah Carey. Sus nombres compiten en originalidad (Forever? Chic? Couture? Deseooooo?)… para torturar nuestros oidos; sus aromas intentan batir el récord de intensidad floral… para torturar nuestras narices; y sus campañas de publicidad… bueno, mejor echarles un vistazo para comprobar que también pretenden torturar nuestra vista.