LA DÉCADA QUE VOLVIÓ PARA QUEDARSE

Si hay algo que define la música de la pasada década, eso es la palabra ochentas. Los años 80 reaparecieron nada más comenzó. Fue con la reivindicación del pop electrónico; veinte años después de que Depeche Mode, Human League, OMD y Yazoo lo instauraran, una época en la que los adolescentes imaginábamos el futuro tal como lo cantaban aquellos artistas regresó. Pero por algún extraño motivo, en lugar de esfumarse al poco tiempo, ese influjo permaneció durante los años siguientes, convirtiéndose en una constante. Un fenómeno que no ha logrado borrar los aburridos tópicos sobre ciertas estéticas (parece que en aquellos años sólo había hombreras y cardados), pero ése es un mal menor si tenemos en cuenta que, al final, se ha roto con la hegemonía cultural que los años sesenta ejercen sobre la música pop. Los que nacimos en los 60 hemos tenido que cargar con la mitomanía de nuestros mayores: los Beatles, Dylan, los Stones, Woodstock y el Swingin’ London, mitos dignos de ser venerados pero a los que jamás tuvimos acceso por una cuestión de edad. Peor aún: eran los modelos imperantes y, por eso mismo, un grupo que sustituyera el método guitarra/bajo/batería por los sintetizadores, no era un grupo “como Dios mandaba”. Hoy, vistos desde una perspectiva de veinte años, los 80´s ya no son (no deberían ser) sinónimo de vergüenza para los puristas sino una manera de entender e interpretar la música pop. Y no hablo solamente del tecnopop, porque de aquellos años también proceden Prince, Duran Duran, Jesus & Mary Chain, The Smiths y Bauhaus, por citar solamente algunos nombres punteros. De una manera u otra, éstos y otros nombres han dejado ya su marca de forma notoria en gente como Felix Da Housecat, Justin Timberlake, The Killers, Kanye West, Editors, The XX, Bat For Lashes, Lady Gaga y The Strokes. Cuando un artista actual cita sus influencias, cita tanto artistas de aquellos días como nombres surgidos anteriormente. Mezclas de estilos impensables hasta hace poco (Human League y Nick Drake en un mismo saco, claro que sí) ya son aceptadas sin problema. Los 80´s, con todas sus aristas, sus pros y sus contras, volvieron o, quizá más que volver, empezaron a ejercer su influjo de manera legítima. Quienes éramos adolescentes cuando nació aquella década lo celebramos con ganas. La muerte de Michael Jackson, que revolucionó la música popular con Thriller en 1982 y cuyo éxito masivo forma parte de la iconografía popular de esos años, no ha hecho sino sellar la teoría de que, ante todo, la pasada década fue la década en la que los 80´s renacieron.