Homenaje a una magnética criatura

Lou Reed la inmortalizó en Walk On The Wild Side, aunque algunos años atrás ya se había inspirado en ella, en Candy Darling, para la canción Candy Says, incluída en el tercer álbum de Velvet Underground. Candy Darling fue una de las criaturas más magnéticas de la Factory de Warhol. Junto a Holly Woodlawn y Jackie Curtis compuso la petardísima trinidad del underground neoyorquino de finales de los 60 y principios de los 70. Se dio a conocer en Flesh, en un divertidísimo diálogo sobre estrellas de cine junto a Jackie Curtis, pero nunca consiguió abandonar completamente su estatus de actriz underground, a pesar de la atención que recibió gracias a sus trabajos con Warhol y a su belleza. Candy idolatraba a Kim Novak y aspiraba a convertirse en actriz de Hollywood. Su prematura muerte le impidió conseguirlo. La leucemia pudo con ella y se la llevó en 1974. Hace algunos años su imagen en su lecho de muerte se apoderó de la portada del I Am A Bird Now, de Anthony & The Johnsons. Ahora se estrena en la Berlinale Beautiful Darling (http://www.beautifuldarling.com/trailerbeautiful.html) un documental sobre su vida dirigido por James Rasin. John Waters, Gerard Malanga, Fran Lebowitz, Bob Colacello y otros muchos personajes que estuvieron cerca de ella ayudan a construir el fresco de una vida que acabó demasiado pronto y que, aunque no llegó al estrellato deseado, se convirtió en leyenda.