ROCK & ROLL

¿Qué es rock & roll en esta vida y qué no lo es? Me parece que es una pregunta que apenas se hace nadie;  parece que la respuesta existe desde siempre. Será que  también está en el viento y por eso nadie se lo plantea. Rock & roll es Elvis, son los Beatles y los Stones, es Bolan y es el punk, Nirvana y Guns N’Roses, Queens Of The Stone Age y Pete Doherty. Hasta ahí supongo que todos de acuerdo. La Santísima Trinidad de la guitarra, el bajo y la batería es, indiscutiblemente, rock & roll. Pero no es el único rock & roll. Si entendemos rock & roll por una música revolucionaria, rupturista y tocanarices, entonces, o ampliamos miras o nos cargamos el concepto y lo convertimos en algo conservador y previsible. ¿Alguien pondría en duda que Suicide es rock & roll? Su música carece de guitarras pero su pálpito, su intención y sus resultados son eso. Alan Vega es un rock & roll icon (es decir, una figura que ha influenciado a muchas generaciones y que, a pesar de todo, sigue sumergido en su mundo, sin que le importe un pito ser famoso o millonario) y a ver quién es el chulo que lo discute.  Kraftwerk son otro ejemplo de puro rock & roll. De ritmo sedado, claro, pero más revolucionarios y renovadores que muchos grupos de guitarra-bajo-batería surgidos en las últimas décadas. Oficializaron una nueva manera de hacer la vieja música, y gracias a ellos el pop ha ampliado su diccionario. Es más, al romper con las convenciones de la música pop  les convirtió en sospechosos  para los que creen ciegamente en el dogma de que si no se hace con algo que tenga mástil y seis cuerdas no es rock & roll. Puro rock & roll, aunque apenas  haya practicado la música en cuestióin, es Marc Almond. Por los temas que le han interesado y por cómo ha osado hacer lo que quería, que por regla general, eran actos creativos suicidas. Cualquiera que piense que una rock & roll star como dios manda tiene que haber llevado una vida al límite, entonces que hable un ratito con Almond, que tiene adicciones, depresiones, sobredosis y días en blanco como para matar de envidia a Courtney Love. Otro grupo electrónico de vida turbulenta, evolución conflictiva, que ha vivido en el infierno a la vez que en el cielo y  ha experimentado todos los dramas habidos y por haber es Depeche Mode. Dave Gahan se ha quemado en sus propias llamas más veces de las que hubiera deseado. En cuanto a Martin Gore, siempre me ha impresionado esa manera de vestirse, como si fuera la versión bondage de Liberace, siendo como es heterosexual. Además, entre ambos, se han llevado a matar mientras el grupo llenaba estadios y grababa discos donde la redención era casi una obsesión. ¿Es eso rock & roll? Por supuesto que sí, lo mismo que lo es Amy Winehouse, M.I.A. y LCD Soundsystem. Porque lo importante no es lo que haces sino cómo lo haces.