La última Gagada

Continúa el intenso verano de la estrella pop número uno del planeta. Allá donde va Lady Gaga, allá que se monta. ¿Última parada? El prestigioso Festival de Lollapalooza en Chicago organizado por el venerado Perry Farrell, el que fuera cantante de los Jane´s Addiction en los 90´s. Lo que se supone una cita para lo más granado del panorama indie contó con la actuación de la Gaga (¿?) y, cómo no, su vestuario fue de lo más pasado de rosca, gracias a unas descomunales hombreras y a un vestido de látex semitransparente (que ya lució en la escena gastronómica en la cocina del video Telephone). Pero lo mejor estaba por llegar, gracias al ataque de groupitis que sufrió durante la actuación del grupo Semi Precious Weapons. Como una groupie enloquecida y vestida de la forma lencera más chunga posible, Gaga apareció en el escenario y se lanzó a un público que… menos mal que se enrolló y la salvó de romperse la cara en el suelo. ¿Qué sucedió a continuación? No hay más que ver las imágenes. Todo muy forzado, todo muy Gaga.