ALL TOGETHER NOW

Reunir grupos es una tendencia al alza. El directo se ha convertido la gran fuente de ingresos del músico, y uno de los recursos para quiénes hasta hace poco podían vivir bien sólo con sus talones de royaltis, es revivir el pasado. Así pues, los grupos se reúnen cada vez más y con menos miramientos. Lo hacen los históricos, y también los que se dieron un descanso hace cuatro años porque ya no sabían qué decirse en los ensayos. Las diferencias irreconciliables entre los componentes de, por ejemplo, Pixies y The Police, desaparecieron. En su lugar, llegaron sustanciosos ingresos que contribuyeron a que los miembros menos posicionados artísticamente de ambos grupos pudieran vivir con cierta holgura. Entonces te encuentras con que un grupo como Stooges llega a tu ciudad y la gente se extraña porque no vas a ir a verlos. Cada artista es libre de hacer lo que quiera con su propio legado, tanto si lo hace para ganar dinero como para divertirse con sus viejos compañeros. Yo, por mi parte, soy consecuente con mi edad y con mis manías. Hay grupos que hubiese deseado ver en el momento justo en el lugar adecuado. Me perdí a Velvet Underground en el Exploding Plastic Inevitable en 1966  y a los Stooges en 1973 por que era un niño. Me hubiese gustado ver a mis grupos favoritos cuando era el momento, del mismo modo que vi a Ramones en 1981 (hubiese sido mejor verles en 1977, pero en fin…), a Pixies y a Nick Cave & The Bad Seeds en 1988, a Nirvana en 1992, a LCD Soundsystem en 2004, etc.  Pero todo puede ser mucho más estrambótico y un  día lees que The Jam vuelve sin Paul Weller, o, mucho peor aún, que el bajista de Joy Division sale de gira para interpretar el álbum clásico de su grupo. La idea de que Peter Hook haga un tour a costa de Unknown Pleasures me parece penosa. Pero lo que no consigo entender es que haya gente que esté interesada en eso. ¿Cuál es la gracia de escuchar un disco de Joy Division interpretado sin Ian Curtis y sin los otros dos tercios de Joy Division? Mani le echó un buen rapapolvo a su ex compañero por ésto (ambos estaban hasta hace poco juntos en un grupo llamado Freebass) y la verdad es que no me extraña. Supongo que la vanidad, la desesperación o la necesidad de dinero pueden empujar a un artista a semejante memez. Allá él. Lo que no puedo entender es que haya amantes de la música que acudan fascinados a contemplarla.