El legado de McQueen

¿Nos referimos a toda la increíble moda que nos regaló en vida? No. ¿Quizás al increíble armario de Isabella Blow, adquirido recientemente por Daphne Guinness para ampliar su guardarropa de cara a la futura expo que prepara con él? Tampoco. Sencillamente nos referimos a la extraordinaria colección de otoño-invierno 2010-11 para mujer del propio McQueen, la última que el genio diseñó. Cuatro semanas después de su muerte, en un bellísimo salón parisino, los 16 looks de esta colección póstuma fueron presentados a una prensa todavía en estado de shock que no pudo resistir emocionarse ante los diseños. Después de haberse subido a la pasarela por última vez con una colección de poderoso estilo futurista y mensaje ecológico, el último trabajo de McQueen como diseñador rinde homenaje al arte bizantino, a la eternidad y a los ángeles (paradojas de la vida, ¿no?). En uno de los looks podemos descubrir el estampado digital del niño Jesús, extraido del cuadro de 1450 Vírgen con el Niño de Jean Fouquet; en otro, si nos fijamos en las botas vemos cómo ángeles adornan sus tacones, en un homenaje único al maestro de las tallas en madera Grinling Gibbons; Botticelli y su Anunciación también están presentes en esta breve pero insuperable colección, así como la solemnidad del artista holandés Hugo van der Goes o el surrealismo de Heironymus Bosch. En definitiva, el siglo XV según Lee Alexander McQueen, un regalo de despedida para todos aquellos que ya hemos superado el shock de su desaparición para pasar a la fase echarle de menos cada día que trabajamos en la moda. Y para no hacerlo demasiado, lo mejor es hacerse con el número 58 de la revista Visionaire, dedicado al malogrado genio en su totalidad y con la colaboración de Nick Knight, Lady Gaga, Steven Klein, Mario Sorrenti, Steven Meisel, Inez & Vinoodh… entre otros muchos. A la venta en edición limitada por 295 $ (en www.visionaireworld.com).