Bienvenido, mr. Ward

Esta temporada está realmente de vuelta uno de los modelos masculinos más famosos de la historia de la moda, Tony Ward. Después de ir dejándose ver poco a poco, le ha llegado el momento del reconocimiento general por su gran aportación a la moda. Muy atrás ha quedado el momento en el que saltó a la fama mundial gracias a su condición de novio-de-Madonna, con la que protagonizó dos de sus mejores videos, Justify My Love y Erotica, y posó para el polémico-pero-imprescindible libro SEX en 1992 de Steven Meisel. Pero antes de que el huracán Madonna lo encumbrara y, después, se lo llevara por delante, Ward ya era un cotizado modelo gracias a sus campañas para Calvin Klein Underwear frente al objetivo de Herb Ritts y a sus editoriales para fotógrafos como Terry Richardson, Steven Klein o el citado Meisel (responsable de que conociera a la Ciccone, lógicamente). Una vez que la diva pop se cansó (o hartó) de él, lo dejó en la calle y fue así como automáticamente Ward pasó a ser su ex y, por tanto, una persona non grata donde poco antes le habían adorado. El abuso de drogas hizo el resto. Y protagonizar la película Hustler White de Bruce LaBruce (con escenas pornogays incluidas) tampoco ayudó mucho. Sin embargo, la década oscura que vivió a continuación reforzó su carácter de outsider de la moda y, cómo no, su tremendo magnetismo masculino frente a la cámara. Ahora, Tony Ward es un feliz hombre casado y padre de tres hijos que nos ha vuelto a dejar boquiabiertos con su portada y reportaje para el último 10 Magazine (www.10magazine.com, en el que vuelve a sacarle mucho partido a su bisexualidad) y con su campaña para la colaboración entre los almacenes canadienses La Maison Simons (www.simons.ca) y el diseñador norteamericano John Bartlett. ¿Algo más? Sí, nuestra más sincera enhorabuena. ¿Se nota que somos fans incondicionales de él?