Disco de la semana: KANYE WEST

El ego-trip es una enfermedad muy peligrosa entre determinado tipo de artistas. La suelen padecer aquellos que tras llegar a lo más alto se han quedado ahí, sentados en una nube, con los pies colgando sobre las cabezas de los pobre desgraciados que seguimos por aquí abajo. Kanye West no solo padece esa enfermedad, también parece disfrutar con sus síntomas. Cuando colgó en internet la película de Runaway, parecía que lo suyo ya no lo curaba ni un tratamiento de choque dejándolo un mes en Kibera. Pero no, su nuevo álbum indica que a pesar de su adicción a llamar la atención como sea, el amigo Kanye puede engarzar una canción tras otra, barajar estilos, congregar amigos de lo más diversos (entre ellos, Kid Cudi, Nicki Minaj y Bon Iver) y crear un monumental álbum de hip hop barroco salpicado con buenos estribillos. Mientras siga haciendo discos así, que twitee lo que le dé la gana.

My Beautiful Dark Twisted Fantasy está editado por Universal