GIVENCHY ATERRIZA EN EL THYSSEN

A falta de Valentino… Givenchy. El Museo Thyssen de Madrid inaugura este 22 de octubre (y hasta el 18 de enero) una exposición dedicada a un couturier que pasó a la historia, principalmente, por tener una musa y colaboradora de excepción: Audrey Hepburn. Antes de que ella apareciese en su vida, Hubert de Givenchy se formó con Lucien Lelong e incluso con Elsa Schiaparelli (de la que no se le pegó nada, obviamente) y se dedicó a vestir a la aristocracia y realeza europeas con vestidos más bien cursis que bebían (y mucho) de su idolatrado Balenciaga. La aparición de Hepburn en su vida marcó un antes y un después para el creador, que debutó diseñando para ella gracias a la película Sabrina (por la que no se llevó un merecido Oscar al Mejor Vestuario… que le birló la maléfica Edith Head, por cierto). Tras el incidente, Hepburn y Givenchy formaron pareja creativa con el objetivo de hundir a la Head y… ya se sabe que la venganza se sirve en un plato frío. El film Desayuno con Diamantes les aupó a lo más alto del glamour en la historia del cine, y tras él llegaron otros como Charada o Dos en la Carretera y una larga lista de vestidos de noche que la actriz lució en infinidad de eventos hasta su fallecimiento. Ahora, una estupenda muestra repasa todo esto y mucho más, homenajeando a un diseñador que, ante todo, siempre fue sinónimo de una sutil elegancia que, tras su jubilación, se transformó en rabiosa vanguardia gracias al talento de Galliano, McQueen y, ahora, Riccardo Tisci.