UP & DOWN AGOSTO 2015

UP!!!

Este mes tan vacacional proclamo a los cuatro vientos mi subidón por la nueva campaña de GUCCI, que confirma el buen ojo que tiene su director creativo Alessandro Michele para proponer el estilo retro 70s de un modo apetecible. También me alegro y me engancho al single sorpresa Drag Me Down de ONE DIRECTION, mi boy band para adolescentes preferida, porque ahora son cuatro y suenan y se visten mejor que nunca. Otro que no deja de darme agradables sorpresas es THE WEEKND, por fin con un temazo pop como Can´t Feel My Face que recuerda a Michael Jackson en sus buenos momentos. La modelo argentina MICA ARGANARAZ es mi cuarta debilidad este verano, con ese pelo rizado y sus rasgos masculinos me recuerda mucho a la gran Gia Carangi de los 80s y eso me gusta. Por último, declarar mi devoción por el nuevo perfume Narciso de NARCISO RODRIGUEZ, un diseñador que sigue fiel a su elegancia minimal y que no necesita ni crear ni seguir tendencias. No digo más.

DOWN!!!

Voy por orden para que no os perdáis ciertos paralelismos con el texto anterior. Proclamo a los cuatro vientos mi bajón por la nueva campaña de PRADA, que confirma lo tedioso que resulta proponer el estilo retro 70s de un modo nada apetecible. Me parece muy faltón que ZAYN MALIC, ex componente de One Direction, use el hashtag #realmusic al contar por Twitter que ha firmado contrato discográfico con RCA (y que rompa su compromiso con Perry Edwards por SMS). Otro que no deja de cansarme musicalmente es el dj AVICII, que con Waiting For Love continúa dale que te pego con esos teclados verbeneros estilo vámonos de rodeo. Basta. La cuarta que me deja anonadado es la desorientada KATIE HOLMES, con street styles que mezclan leggings deportivos estampados, camisas vaqueras, mochilas teenager y… zapatos de tacón de aguja estilo Park Avenue. ¿Se ha hecho un lío? Pues sí, para variar. Por último, declarar mi escasa emoción ante la poca imaginación que la firma YVES SAINT LAURENT le pone a sus nuevos perfumes, con una versión Black Opium de una fragancia histórica que para mi era, sencillamente, intocable.