AU REVOIR COURRÈGES!!!

¿Qué sería de la moda actual sin la vanguardia que supuso el trabajo de André Courrèges en los años 60? En su hogar de Neuilly-sur-Seine, junto a París, tras más de treinta años de “combate contra el mal de Parkinson”, ha fallecido el diseñador francés que creó su propia marca en 1961 con el apoyo de Cristóbal Balenciaga, su antiguo maestro. Con ella, revolucionó el mundo de la moda a través de atrevidas propuestas que se enfrentaron a los principios conservadores de la sociedad y rompieron con todos esos moldes que ocupaban demasiado espacio en el armario femenino. Junto a Rabanne y Cardin formó el trío de modistos que lideraron el estilo space age y consiguieron que París tuviera mucho que decir en los 60s ante la avalancha londinense de novedades. Precisamente en la capital del Támesis, Courrèges encontró a su rival más famosa, la diseñadora Mary Quant. Está por demostrar quién de los dos creó antes la minifalda y, la verdad, poco importa a estas alturas. Lo cierto es que ambos la popularizaron de modos distintos para una nueva mujer que encontró en ella un vehículo de expresión que perdura hasta el día de hoy. Licenciado en Ingeniería de Puentes y Caminos, Courrèges utilizó la arquitectura como inspiración para unos diseños que defendían un nuevo estilo deportivo y luminoso, lleno de guiños futuristas en la década que culminó con la llegada del hombre a la Luna.

Durante los 70s y 80s, la exitosa firma fue perdiendo el hilo de las tendencias imperantes mientras André y su inseparable mujer, Coqueline, parecían atrapados en su estudio parisino con aspecto de nave espacial. Entonces llegó el Parkinson y él se retiró de la vida laboral, mientras ella gestionaba la gran cantidad de licencias que, poco a poco, desvirtuaron el ADN de una propuesta única. Curiosamente, el pasado año la firma protagonizó un sonado retorno en la última Semana de la Moda parisina (de la mano de los jóvenes creadores Arnaud Vaillant y Sébastien Meyer) y su línea de cosmética se relanzó con renovada imagen y una campaña protagonizada por Kendall Jenner. Sin embargo, antes de todo esto, tan solo Japón se mantuvo siempre fiel al estilo Courrèges y supo respetar su identidad propia, ni siquiera Francia lo consiguió con el paso del tiempo. Ahora el país galo rinde tributo a un creador que, probablemente, mereció más atención y más apoyo a pesar de su forzado retiro. Quizás ahora que nos ha dejado se le haga justicia y sus inimitables ideas regresen para volver a triunfar como lo hicieron en los swinging sixties.