VANITY FAIR PARTY 2016: LAS 20 PEOR VESTIDAS

No todo es perfecto en el universo de las after parties de los Oscars. Y tampoco en el de la más importante, organizada por la revista Vanity Fair. A ella, acuden celebrities que, deseosas por llamar la atención a toda costa, se enfundan los looks más inapropiados y estrambóticos que algunos maléficos estilistas tienen disponibles. Atención a las transparencias horteras (y muy trilladas) de Molly Sims, Demi Lovato, Emily Ratajkowski, Gwen Stefani y Petra Nemcova; a los escotes imposibles de Kate Upton y Helena Christensen; a los vestidos SUPERFEOS de Lily Cole, Zooey Deschanel, Juliette Lewis, Emma Roberts, Daisey Ridley, Chanel Iman, Lorde y Freida Pinto; al rollo overdressed de Georgina Chapman… vestida de su propia firma, Marchesa; a la veterana Joan Collins creyendo que todavía trabaja en Dinastía; al chonismo sexy que no viene a cuento de Kate Hudson y Jennifer Lawrence; y, cómo guinda de este pastel de fashion disasters, al atentado con encaje contra el buen gusto de Serena Williams (que no debería salir de una pista de tenis para ir a una fiesta jamás de los jamases).