EL EUFÓRICO REGRESO MUSICAL DE LORDE

Ya dijo Bowie al escuchar su multipremiado álbum de debut, Pure Heroine, que Lorde era el futuro de la música. Y, en parte, no se equivocaba. Su nuevo single, Green Light, es la prueba de que esta artista neozelandesa aspira a mucho más que sus otras pop stars contemporáneas. De hecho, con él las deja muy, muy atrás. Como un terremoto sonoro edificado sobre ese piano infalible que llevó la música house a lo más alto, el tema recuerda, por su estructura, a una de esas joyas eufóricas que Kate Bush nos regaló en los 80s. Jack Antonoff (pareja de la actriz Lena Dunham) es el responsable de la estimulante producción que apuesta por el pop emocional de impecable factura (ese que tan buenos resultados les ha dado a artistas como Sia, Tove Lo o Robyn). ¿Irá en la misma dirección su nuevo álbum tras 5 años de espera? Ella ya ha advertido de que… no.